Volver

Volver a querer usar cartera, caravanas, colgante, perfume.
De a poco vuelvo a ser mujer, mas mujer, y tan madre.
Falta elegir remeras sin pensar ¿y la teta, esta se abre?
Llegará el día que la ropa no tenga manchasindecifrables de algún fluido corporal o alimenticio.

Parejas, familias, elecciones

Estas cosas me dejan pensando. Tengo varias amigas que se separaron con niños chicos, las he visto sufrir, reconciliarse, dudar, sacar adelante a sus críos, en fin. Es difícil criar, en pareja y sola. Conciliar, venimos de crianzas diferentes. Costumbres y creencias distintas. Pero, antes de decidir tener un hijo con esa persona ¿nos damos cuenta de lo distintos y distantes que podemos estar en ese aspecto? En ese mirar para adentro que me parece siempre necesario, ¿somos conscientes de que al entablar una relación, lo hacemos también con la familia de nuestro compañero, y que de ahí podemos sacar mucha información? No es necesario llegar a la separación, cuando ya vemos que el vinculo es irrecuperable para ver estas diferencias. En cada dialogo o discusión que suscite la crianza y los distintos puntos de vista, esto se hará evidente.
Lo que veo y me preocupa es cuando esas personas se desayunan de lo “mal tipo” que es el padre de los hijos, o “de lo yegua” que es la madre de los nenes al separarse. La gente no muta en 180° como para no haber venido venir ciertas cosas. ¿O si? ¿O me estoy perdiendo algo?
Yo puedo hablar por mi, despues de tener a mi hijo en brazos, pasando el puerperio, y por haber pasado por el, puedo decir que muchas de mis creencias y teorías PRE-mamá cambiaron, se modificaron y aprendí mucho. Cosas que pensé que sabía no las sabía y otras de las que estaba convencida las tuve que desaprender y empece a creer, en algunos casos, lo contrario.
Cuando veo a las parejas separadas hablar pestes de su ex-compañer@, me pregunto ¿y cómo era esa persona antes del hijo?¿Por que elegiste tener un hijo con el/ella, entonces?

Había una vez…

Aprender por el camino difícil. ¿Porque ir por el trillo si podemos hacer uno nuevo? Y en eso estamos. Y estoy cansada y decepcionada, y triste, e ilusionada. Todo junto y varias veces al día.

Elegimos una familia de varios lados, un marido extranjero, una hijo mitad y mitad, y ahora la extranjera voy a ser yo.

Aprender un nuevo idioma, dejar atrás muchas cosas, renovar, soltar, empezar de nuevo y volver a elegir. Pero hay días que estoy triste, y que siento miedo, y cuando estoy sola es peor.

Y cuando, además, estoy cuidando a JM y me entran esos pensamientos de que no tengo la menor idea de como se cria a un niño, peor.

A veces me gustaría que fuera un cuento de hadas, donde todo termina lindo, comiendo perdices y fueron felices. Pero justamente lo que nadie te cuenta es que cuando el cuento acaba, la vida empieza. A lo mejor con perdices, a lo mejor con asado y ensalada rusa, o con fideos con queso. Y seguro con días de dudas, de rutina, de no saber que cocinar. La princesa despeinada y el príncipe con agujeros en los calzoncillos.